despersonaliza la vivienda

objetivo

Blaise Pascal (1623-1662) decía que “el corazón tiene razones que la razón no entiende”. Esta cita puede aplicarse a la perfección al proceso de compra-venta de una vivienda. Y es que muchas personas afirman que compraron o alquilaron las casas en las que hoy viven porque, nada más entrar en ellas y sin saber concretar el motivo, supieron que aquél iba a ser su futuro hogar.

Siendo así, no es de extrañar que el primer objetivo que debes marcarte desde ahora mismo y que regirá todo el proceso de preparación de tu vivienda, sea el de conseguir que los compradores potenciales que vengan a visitarlo sientan que, por fin, han encontrado el piso de sus sueños.

¿por qué es importante?

Despersonalizar la vivienda significa retirar de la vista de los compradores o arrendatarios potenciales que la visitarán todo aquello que hace que los espacios hablen de ti y de las personas que, hasta ahora, convivíais en ellos.

Se trata, en realidad, del proceso inverso al que realizaste al decorar tu vivienda cuando te mudaste allí: pintaste las paredes de tu color preferido, compraste los muebles que necesitabas en el estilo que más te gustaba, colgaste esos cuadros que te encantan, llenaste las estanterías con todos tus libros y fuiste colocando las fotos de esas vacaciones en familia que te traen tan buenos recuerdos...

Sin embargo, todos esos objetos que para ti tienen un gran valor, dificultan -sin que te des cuenta y de una forma inconsciente- que las visitas reconozcan el espacio como propio. Es por ese motivo que es importante que ahora des marcha atrás y que “despersonalices” el que hasta ahora era tu hogar. Crear un ambiente neutro no sólo te permitirá atraer personas con gustos estéticos diversos, si no que les facilitará la tarea de imaginarse a si mismos viviendo allí. Y eso, querido propietario, juega a tu favor.

¿cómo vas a conseguirlo?

Convertirte en el home stager de tu propia casa no es una tarea fácil, ya que el proceso de prepararla para su comercialización -así como la venta en si- implica un importante ejercicio psicológico que te permita desvincularte emocionalmente de ella.

Aunque pueda parecerte extraño, debes entender que, desde este momento, el piso en el que estás ya no es tu hogar, sino un producto del mercado inmobiliario. Sólo de esta forma conseguirás “decirles adiós” a los espacios. Recuerda: estás vendiendo un espacio, no las vivencias que se dieron en él. Tómate el tiempo que necesites.

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